Monday, September 28, 2009

Te pido

Faro, llévame a buen puerto
Desde mis aguas profundas hasta tu bajío
Donde con más claridad pueda ver
Y una foca de paso comer


Dale tirame una foca o lobo marino bien gordo 
que hace semanas que no pruebo bocado


Sunday, September 6, 2009

Recorrido sin final

Incansable, hasta que el río ya no lleve el bosque al mar
Invisible, diminuto engranaje de una máquina primitiva

Tuesday, April 14, 2009

arbol

Los árboles parecen siempre estar ahí,
esperando,
mientras florecen,
año tras año,
responsables,
incondicionales,
confiables,
firmes,
no necesitan espejo,
ni otras voces,
saben quienes son,
donde están,
y para qué.

Saturday, April 11, 2009

Soledad

“We're born alone, we live alone, we die alone. Only through our love and friendship can we create the illusion for the moment that we're not alone.”

Orson Welles


"To be an adult is to be alone".
Jean Rostand

"Man's loneliness is but his fear of life".
Eugene O'neill

“Pray that your loneliness may spur you into finding something to live for, great enough to die for.”

Dag Hammarskjold

“Language... has created the word "loneliness" to express the pain of being alone. And it has created the word "solitude" to express the glory of being alone.”

Paul Tillich

“Who knows what true loneliness is - not the conventional word but the naked terror? To the lonely themselves it wears a mask. The most miserable outcast hugs some memory or some illusion.”

Joseph Conrad




Wednesday, February 18, 2009

Escena en tu mesa



Quiero hacer todo en un instante. Acercarme un poco más a la sensación de ayer. Creer que es posible mirarte así a los ojos para que todo se convierta en lo único que existe. Al menos por un instante.


Seguro que imaginabas lo que ayer se arremolinaba en mi cabeza mientras me mirabas por sobre el brazo de la moza que nos daba ánimo con dos copas muy llenas. Con esa cara de pícara, de media sonrisa real y otra media que yo invento ahora, jugabas al control y a la paciencia. Querías oírme, estoy seguro. Tu mirada indiscreta me acechaba pero jamás lo ibas a escuchar, eso que buscabas. Eso lo se yo ahora. Tal vez hasta lo olvide algún día, para que estos trozos de pasado se nos escurran entre los dedos como arena.


Te imagino sobre el escenario vacío. Vos y tu manta favorita de color y olor canela. Acurrucada esperándome para que te alivie el frío de los pies con los míos. Desde lejos viene tu texto, las palabras perdidas en la inmensidad del fuera de escena, y el aire se apura por entrar hasta el fondo de mi pecho para luego dejarme de un zarpazo. Espero desesperado el “¿adonde dejaste mis cosas?” para darme vuelta ya con la bandera en blanco delatándome...Ver al público, que hace sólo unos segundos me tenía contra las cuerdas, retirarse, asintiendo.


Ni una sola vez te diste vuelta a descubrir qué era lo que yo miraba tanto. Te importaba. Sin embargo, tu acto era absoluto y demoledor...querías transformarme en isla. Supongo que jamás sabrás lo que estaba mirando por sobre tu hombro, pero supongo que sabrías que también tenía futuro de arena. Vos te entregabas a vos misma. Tu personaje era completo, perfecto en su agresión y yo mucho antes de creerte, te entendí...por completo. Atrapado, no me iría por nada del mundo.


Con cara de regaño, y dando sólo dos pasos, estás frente a mí. La distancia entre los dos es la de un beso inevitable. Me quedo sin texto, el guión me simplifica las cosas. Las acusaciones siguen, pero yo ya no distingo el sonido de tus palabras. Tus labios se mueven al ritmo de una murga de protesta, de esas que tienen razón. Un paso más, solo uno más.


Las dos veces que te seguí con la mirada mientras caminabas hacia el baño me acordé de mi amigo D, de lo inevitable de la sentencia del juez. Pero el miedo huyó despavorido y otra vez te vi perfecta, fluida, como un río que pasa sólo una vez por mi tierra. Tardaste muy poco. Desde el momento en que reapareciste en la sala no dejaste de apuñalarme con tus ojos. No pude hacer lo que había decidido en esos segundos de respiro: mirarte el ombligo cuando te acercaras a la mesa. Tal vez querías verme sonrojar al ser atrapado en el delito de mirar tu cuerpo. No lo sé. Pero la realidad es que no conozco tu ombligo. La noticia es ensordecedora y mis adentros se rompen como cristales muy delgados. “Mostrame tu ombligo”, dijo el aire que escapaba de mí.


Me pregunto si me ves el alma. Sí ya sabías que no podías jugar conmigo. Si estás más cerca de lo habitual sólo porque diste pasos más largos por los nervios del estreno, o si simplemente jugás con tu presa. Te huelo la boca. Caliente. Te rebano el cuerpo con la intención. Caen las capas, una tras otra y llego a lo medular. Soy tu asesino que hoy pone su cuello en tus garras.


Sonreíste. Por un momento me arrebataste la timidez y te vestiste de ella. No te decidías si preguntarme algo con ingenuidad o levantarte heroica y posar por unos segundos. Esperamos mudos. Perdí la valentía. Tuve que cortar el silencio con una frase sin sentido, y me arrepentí de inmediato. Todo por salvarte de aquel momento. Te reíste suavemente, y por como tomaste la copa bajando la mirada entendí que no lo tomabas como victoria. Se había desmoronado un momento perfecto y nos perdíamos algo que tal vez no recuperaríamos.


Las luces del final se atenúan, es el momento en que tus lágrimas me liquidan. Tu tristeza me invade por completo. Tu último “no puedo” me desboca y me derrumbo. Me sostenés del brazo y me mirás esperando el apagón, pero no llega, no lo permito. Con un último impulso tomo tu cara entre mis manos. Una lágrima que necesito se filtra por el ínfimo espacio entre mi palma y tu pómulo. Estás nerviosa pero no me decís nada.


Si no tuvieses esa paciencia, jamás te habría encontrado. Me esperás para que recomponga con inteligencia lo perdido. La presión es infinita, y el premio aún mayor. Vos sabés que en realidad es mi ternura cuando tomo una decisión y no lo que digo, lo que te devolverá a mí. Nada más. Sin embargo yo eso no lo sé con seguridad y me quedo estático. Es inminente. Me mirás seria, expectante, demandante.


En la penumbra de la escena. Mis labios caen sobre los tuyos. Te beso y no te suelto. Me tratás de apartar. Me pongo firme. Te rozo el ombligo con los botones de mi camisa. Todo se hace oscuro y me deslizo hasta tu panza. Ya no te resistís. No tiene sentido. Ya sabés hacia dónde va todo esto. Te beso hasta que todo esto se acaba, hasta que no haya nada más que decir ni soñar.


“Mostrame tu ombligo despacio”, digo exhausto. Tardás poco en reaccionar. Te ponés de pie como una ola antes de romper. Te levantás tu remera azul ajustada. Miro tu panza perfecta. Me detengo en el centro, en donde quisiera dormir. Me alivian tus ojos que sé cómo me miran. Me levanto, bordeo la mesa hasta alcanzarte y te beso. Hasta el apagón, hasta que no haya nadie más, hasta el final de todo.

Wednesday, March 26, 2008

Mirar para adentro

Decidí compartir un extracto de un post de mi blog personal:

Las iniciativas relacionadas a temas de medio ambiente y desarrollo sustentable (o sustentabilidad) son muchas y variadas. Exsiten aproximaciones desde el arte por ejemplo, y el teatro no se queda afuera.

Hace unos días fuimos a un evento enfocado en el cambio climático y abordado con técnicas basadas en el Teatro del Oprimido. El evento se realizó el día del cumpleaños de Augusto Boal, dramaturgo brasileño quien sistematizó este método teatral. Ese mismo día se coordinaron actividades en unas 30 ciudades del mundo. En Vancouver, lo realizó una compañía de teatro que trabaja sobre un método que ellos llaman Theatre for Living (Teatro para Vivir) . Una experiencia realmente interesante que requiere la participación del público. Finalmente llegamos al tan temido resultado. Si queremos que haya cambios en nuestra sociedad para evitar el colapso de nuestro planeta, tenemos que empezar por cambiar cada uno de nosotros. Es un sacrificio muy grande y un tema profundo. Mirarse al espejo y ser honesto con uno mismo. Tomar una decisión.

Para mayor información sobre esto: http://www.headlinestheatre.com/news.htm

Tuve el privilegio de estar en una conferencia en honor a un Premio Nobel de la Paz. Muhammad Yunus es un hombre de baja estatura, pero con una presencia colosal. SU libro "Hacia un Mundo Sin Pobreza" motivó a mucha gente, incluyendome. Tal vez el pequeño círculo que comenzó a dibujarse hace un tiempo en Buenos Aires, y que forma parte de muchos otros más grandes que continuamente se dibujan, se terminó de cerrar cuando escuché a Yunus en el Auditorio. El fin de la pobreza, en todas sus definiciones, es posible, sostiene.

Tal vez haga falta comenzar por mirarse al espejo....

Para algo de información sobre el trabajo de Yunus:

http://www.grameen-info.org/


O.

¿Qué estamos comprando?

Pensando en como comenzar y finalmente volviendo a que el cambio empieza por uno mismo, se me ocurrió compartir con ustedes este link: http://www.storyofstuff.com/

¿De donde vienen las cosas que tenemos, usamos y tiramos? Este ciclo interminable de consumo, su nacimiento, lógica e impacto, así también como sus alternativas, se presentan de manera didáctica y sencilla en este breve clip que nos propone mirar al mundo de otra manera. ¿Cómo llegamos a esto? ¿Hacia donde estamos yendo? ¿Qué estamos comprando? Es un ejemplo enfocado en la forma de vida de los estadounidenses y el clip está hecho por estadounidenses, sin embargo me parece muy elocuente y útil para que todos reflexionemos sobre nostros mismos.

También me encontré con este artículo en la revista RollingStone, relacionado con el imapcto de la producción y desecho de productos de electrónica. El objetivo no es "dejemos de comprar y volvamos a la era de piedra, sino compremos menos y más responsablemente y exijamos responsabilidad a las empresas fabricantes". Hay muchas industrias como la electrónica que tienen un impacto muy negativo sobre el ambiente y por ende nuestra salud entre otras cosas. Sin embargo la industria electrónica y tecnológica en general genera una sensación de tener menor impacto ambiental, además de promover "coolness". La tecnología puede ser una herramienta increible para combatir la destrucción de los recursos naturales, pero es un arma de doble filo.
Este es el link: http://www.rollingstone.com.ar/weblogs/mixedmedia/nota.asp?nota_id=997117&pid=4187332&toi=5836